Un escándalo que no era escándaloLas fotos de los médicos puertorriqueños son ajenas al drama que se está viviendo en Haití. Quizá los doctores, doctoras y asistentes lucen demasiado sonrientes, algo distantes del horror y la desesperanza. Parecería que, en algunas fotos, celebran algo.
Es chocante, no inhumano.
Lo que esta foto no es
Esta foto no es un testimonio de crueldad o indolencia. Por el contrario, entiendo por qué.
Por las mismas razones que presos filipinos organizan una coreografía de Thriller o la gente en los funerales recuenta anécdotas graciosas de quienes ya no están con nosotros: por hacer más llevadero el mierdero.
"Que yo haga las cosas mal no quiere decir que usted las esté haciendo bien"
Me molesta cuando los medios se "indignan". Son lágrimas que exudan coerción, manipulación, sed de rating (o ranking en motores de búsqueda). Es indignante que la iniciativa privada resulte más efectiva que la política a la hora de ayudar al prójimo. Pero es mucho más indignante que haya gente que está en la comodidad de su hogar, tachando de indignante el comportamiento de gente que, con la mejor voluntad, está ayudando a las víctimas en unas condiciones precarias.
Esos médicos puertorriqueños están haciendo más que nosotros.
